¿COLECHO SI O NO?

(Post para Casualplay: http://www.casualplay.com/es/blog/colecho-si-o-no)
Cuando te conviertes en madre tienes que tomar un montón de decisiones y quieres hacerlo “bien”. Quieres elegir la mejor opción (por no decir la opción perfecta) para tu bebé. Yo misma me hice esta pregunta cuando nació Mateo hace ya 1 año y leí, pregunté, investigué todo lo que estaba en mi mano sobre el tema del colecho (y de muchos otros!)
Vaya por delante que yo no soy experta ni en colecho, ni en crianza. Sólo puedo hablar de mi experiencia como coach para padres y madres, de lo que he leído como apasionada que soy de estos temas y como “experta” mamá de Mateo.
Dicho esto, voy al grano: ¿colecho si o colecho no?  Mi opinión es que DEPENDE.
photo from growingwildly
Soy de las que piensan que en la vida no existen cosas  “buenas” o “malas” siempre y por definición. Cada bebé es un mundo y cada bebé necesitará cosas diferentes según su carácter. Porque creedme, todos los bebés son diferentes!
¿De qué depende entonces? Pues de ti, de tu hijo, de tu pareja, de tus circunstancias, de un montón de cosas!!  Os voy a poner mi ejemplo personal:
Mateo durmió con nosotros (colecho) los 4 primeros meses. Desde el principio probé a ponerlo en su moisés a ver qué tal reaccionaba, pero desde que nació vi y sentí que dormir con nosotros le tranquilizaba y le relajaba (de hecho era la única manera de que se durmiera!). Además para mi fue muy cómodo porque le daba pecho, así que todos contentos.
Incluso había días en los que no sólo dormía en nuestra cama, sino que sólo se calmaba si se dormía –literalmente- encima mío. Siempre hay gente que te dice que eso no puede ser, que no es normal, que lo vas a mal acostumbrar…lo cierto es que en ese momento es lo que yo sentí que él necesitaba.
¿Qué pasó más tarde? Pues que con el tiempo se fue haciendo más mayor y me di cuenta (observando, escuchándole, probando…) que él mismo estaba más cómodo en su moisés que con nosotros. Y más adelante, cuando vi que el ruido de nuestras voces le molestaba a la hora de dormir, sentí que estaba listo para pasar a su habitación (quizás yo no tanto, tengo que ser sincera, pero si pones el foco en tu hij@ es más fácil saber qué necesita).
Lo que quiero decir es que no existen reglas universales aplicables para todo el mundo. Cada bebé es único. Ya sé que suena a tópico pero es así. A todas nos gustaría tomar la decisión perfecta y no equivocarnos, pero a veces es precisamente esto lo que  nos lleva a hacer caso de consejos “externos” y aplicar teorías que otros han ideado para “todos los bebés del mundo” sin conocer a tu hijo.
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Esto no quiere decir que no se puedan escuchar opiniones de otras personas, preguntar a profesionales en este tema o probar técnicas que has leído. Es más, lo recomiendo porque estar informado es básico y muy útil. Lo que digo es que lo que opinen “otros” no puede sustituir nuestro propio criterio. Es decir, que escuches todo lo que te dicen, pero que sólo cojas aquéllas cosas que para ti tengan un sentido  ¿Por qué sabéis qué? Que nadie mejor que tú conoce a tu hijo. Nadie mejor que tú goza de tu intuición como madre. Nadie mejor que tú sabe lo que necesita tu hijo.
Como os imaginaréis, esto no es sólo aplicable al colecho, sino a otro montón de cuestiones y dudas que sueles tener como: ¿lactancia materna o artificial? ¿si le cojo le voy a malacostumbrar o mejor le dejo llorar? ¿llora porque me toma el pelo o porque le pasa algo?
Yo dejé de agobiarme cuando decidí dejar de preguntar y esperar una “respuesta” de fuera, y me concentré en conectar con mi hijo. En realidad, ¿quién mejor que él para decirme si algo le funcionaba o no? Porque cuando a un bebé algo no le gusta o no le funciona, lo sabes! Entre otras cosas porque no para de llorar…
Es cierto que muchas veces dudas y no sabes que hacer. No pasa nada si te equivocas, nada es tan irreversible. Pero no dejes que el “querer hacerlo bien” te aleje de la confianza en ti misma.